La reciente celebración de la feria internacional Fruit Attraction en los pabellones de IFEMA MADRID, ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el papel vertebrador que juega la industria de los insumos en la producción de frutas y hortalizas de alto rendimiento a nivel internacional.
Los profesionales dedicados al asesoramiento agronómico y al desarrollo de la fitotecnia saben que alcanzar los estándares de calidad que demandan los mercados internacionales requiere de herramientas tecnológicas de alta precisión. En este sentido, Fruit Attraction 2026 vuelve a poner de manifiesto que áreas como la agronutrición, la bioestimulación y el biocontrol son motores técnicos que sustentan y protegen las cosechas actuales.
En este marco, la participación de las empresas fabricantes de insumos, gran parte de ellas asociadas a AEFA, lideran este despliegue de conocimiento e innovación, posicionando su tecnología como un verdadero emblema de la «Marca España» en el panorama agrario mundial.
Esto es así porque las avanzadas formulaciones desarrolladas en los laboratorios e instalaciones de estas compañías no solo se aplican en España, sino que se encuentran presentes en los cinco continentes. En este marco de actividad agronómica, los agricultores de las principales zonas productoras del planeta confían en esta tecnología y biotecnológica española para obtener altos rendimientos comerciales en sus cultivos de frutas y hortalizas. Hablamos principalmente de regiones agrícolas claramente orientadas a la exportación, donde cada parámetro cuenta y donde una agronutrición, bioestimulación o biocontrol bien aplicado marca la diferencia en el calibre, la firmeza, la coloración, valores organolépticos y la vida útil del fruto en poscosecha.

Fruit Attraction 2026 en cifras
Continuando con el análisis de esta decimoctava edición, los datos económicos y de participación que arroja el evento invitan a entender la dimensión de la industria hortofrutícola.
A lo largo de sus tres días de actividad, según los datos aportados por la organización, la feria ha generado un impacto económico directo en la ciudad de Madrid cifrado en 419 millones de euros. Este dato supone un incremento del tres por ciento respecto al año pasado y ha permitido el mantenimiento de más de tres mil empleos en la región.
Organizada conjuntamente por IFEMA MADRID y FEPEX, la cita de este año se muestra como un punto de encuentro en el calendario, superando la asistencia de 121.000 profesionales llegados desde más de 150 países.
Resulta muy llamativo el hecho registrado durante la segunda jornada de Fruit Attraction 2026, cuando se contabilizaron más de 55.200 visitantes de forma simultánea, una cifra que demuestra la fortaleza y el sólido poder de convocatoria internacional de este foro de negocio.
La superficie total de exposición alcanzó los 162.000 metros cuadrados, albergando a 2.500 empresas procedentes de 78 países. Dentro de este entorno global, la participación nacional española posee un peso muy relevante al representar el 51 por ciento de los expositores.
Contar con la presencia de todas las comunidades autónomas productoras es también un reflejo del liderazgo de España en la comercialización de frutas y hortalizas. Para ponerlo en contexto, las frutas y hortalizas conforman el primer sector de nuestra agricultura, superando un valor de 21.900 millones de euros en 2025, según las estadísticas de la Subdirección General de Estadística del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) hasta marzo de este 2026.
Alcanzar una producción anual cercana a los 24,64 millones de toneladas, destinando casi un sesenta por ciento a la exportación, sería materialmente inviable sin el respaldo técnico continuo de los agronutrientes, bioestimulantes y las soluciones de biocontrol que proporcionan los fabricantes nacionales, asegurando que cada planta exprese su mayor potencial productivo bajo determinadas condiciones climáticas, cada vez más hostiles.

La patata como Producto Estrella de Fruit Attraction 2026
En esta edición, la organización del certamen ha tomado la decisión de nombrar a la patata como Producto Estrella, una iniciativa destinada a reivindicar la importancia económica, social y alimentaria de este cultivo a escala global.
Para los productores de este cultivo, el manejo de la patata supone un desafío técnico para lograr tubérculos con buena capacidad comercial ya que requiere una correcta selección varietal según el mercado de destino, acondicionamiento de suelo, planes de abonado muy equilibrados y la incorporación de bioestimulantes edáficos para favorecer la máxima producción posible contemplando calibre, el engorde, mejorar el acabado de la piel y garantizar una adecuada sanidad.
En este campo de actuación, los fabricantes de insumos tienen mucho que aportar mediante productos diseñados para mantener cosechas rentables frente a diferentes tipos de estrés biótico y estrés abiótico.
El I Simposio Internacional de la Patata
Para dar rigor y visibilidad a todas estas cuestiones técnicas, el programa arrancó la víspera de la feria con la celebración del I Simposio Internacional de la Patata. Este foro profesional, impulsado por FEPEX junto con la feria y Europatat, reunió a productores, técnicos, investigadores e industria para analizar los desafíos fitosanitarios y comerciales en el marco actual de la Unión Europea.
Fomentar este intercambio de información entre los distintos eslabones de la cadena de valor resulta necesario para adaptar con agilidad las estrategias de manejo del cultivo a las nuevas normativas europeas y a las preferencias del consumidor actual.
Junto a las mesas de debate, la organización desplegó una potente campaña promocional para acercar el producto a la ciudadanía. La visibilidad comenzó en las calles de la capital (Madrid – España), con cartelería en las transitadas estaciones de metro de Plaza de España y Nuevos Ministerios.
Ya en el interior de los pabellones, la figura del tubérculo estuvo muy presente en el pasillo central mediante la proyección de materiales audiovisuales.
Los profesionales del sector agrario pudieron aprovechar el denominado Tour de la Patata, un itinerario diseñado específicamente para localizar con rapidez a las empresas proveedoras de tecnología, insumos y genética vinculadas a este cultivo a través de un distintivo especial en sus respectivos stands.
El componente gastronómico y divulgativo terminó con un interesante showcooking centrado en la patata asada para explorar sus múltiples cualidades culinarias, mientras que unos animadores caracterizados recorrieron la feria interactuando de manera cercana con los asistentes.
Además, pensando en acercar el sector primario a las nuevas generaciones, el comunicador gastronómico Daniel del Toro dirigió una actividad didáctica en el IES Gabriel García Márquez, retransmitida vía streaming, con la intención de enseñar a los estudiantes el complejo recorrido agronómico y logístico que hace este alimento desde la tierra hasta el plato.

La entrega de los Innovation Hub Awards en Fruit Attraction 2026
Si hay un espacio dentro de la feria que capta la atención de quienes trabajan en el desarrollo biotecnológico de la agricultura, ese es el entorno de los Innovation Hub Awards. Estos premios representan un merecido escaparate al esfuerzo investigador de las empresas que conforman la industria auxiliar, valorando aquellas soluciones que aportan un salto tecnológico real en beneficio de la productividad y la preservación del entorno.
En la presente edición, tras la defensa técnica de los proyectos por parte de los nueve finalistas ante un jurado de especialistas, se concedieron galardones en tres categorías distintas, recibiendo cada propuesta premiada una dotación de 2.000 euros.
Categoría Fresh Produce
En la categoría Fresh Produce, la distinción fue otorgada a la empresa UNICA por el desarrollo de Popits®, un pepino con formato de bocado. Esta propuesta ilustra a la perfección cómo el trabajo de mejora botánica busca alinearse con las preferencias actuales de los consumidores, que demandan formatos cómodos para un estilo de vida dinámico.
Detrás de estas exitosas innovaciones varietales siempre hay un trabajo exhaustivo de campo y un manejo nutricional a medida para que el cultivo soporte la carga productiva y el fruto alcance las características organolépticas deseadas.
Categoría F&V Industry
Por otro lado, la categoría F&V Industry premió a la empresa POLYFLY por su proyecto centrado en el uso de sírfidos polinizadores. Este reconocimiento supone un gran aval para el ámbito del biocontrol, una línea de investigación en la que numerosas empresas asociadas a AEFA invierten una parte importante de sus recursos.
La integración de insectos auxiliares que, además de favorecer un correcto cuajado de las flores, actúan como fauna útil controlando las poblaciones de determinadas plagas, consolida la necesaria transición hacia un manejo integrado mucho más equilibrado y respetuoso con la biodiversidad del entorno agrario.
Categoría Acciones de Sostenibilidad y Compromiso
La tercera categoría, enfocada a las Acciones de Sostenibilidad y Compromiso, reconoció la labor de AIMPLAS. Su proyecto, basado en la fabricación de separadores compostables para botellas de aceite premium a partir de restos de poda del propio olivar, es un claro referente de economía circular aplicada.
Transformar un subproducto vegetal de la propia finca en un envase funcional demuestra que la industria vinculada al sector agroalimentario está capacitada para diseñar procesos de alto valor añadido minimizando la huella ecológica en el medio rural.
Como hemos avanzado, analizar las propuestas tecnológicas, los catálogos de bioprotección y los planes de agronutrición desplegados a lo largo de estos días permite confirmar que la producción de alimentos se encuentra en una etapa de especialización técnica.
La constante inversión en I+D+i por parte de los fabricantes de insumos proporciona al productor agrícola herramientas cada vez más sofisticadas, con el objetivo de conseguir que una explotación hortofrutícola sea rentable, manteniendo la fertilidad natural del suelo y cumpliendo con las auditorías de calidad internacionales, factores que solo son posibles gracias a esta transferencia continua de conocimiento tecnológico.