La edición número 18 del Symposium de Sanidad Vegetal, celebrado en Sevilla (España), se muestra como el punto de encuentro entre administraciones, industria, productores y expertos en protección de cultivos. Un foro donde analizar el presente y el futuro de la sanidad vegetal en Europa, especialmente en un momento en el que la soberanía alimentaria y la competitividad del sector se han convertido en prioridades políticas de alto nivel.
En este contexto, AEFA, representada por su directora general Camino García Martínez de Morentín, ha tenido una participación especialmente relevante, aportando una visión técnica, equilibrada y centrada en la necesidad de garantizar un marco regulatorio que permita a la innovación llegar al campo. Su participación se centró en la defensa de un entorno legislativo que sea, ante todo, previsible y proporcionado, porque para el sector de los fertilizantes especiales y los bioestimulantes agrícolas, la innovación solo es efectiva si cuenta con las garantías jurídicas necesarias para llegar al agricultor de forma ágil y segura.
El Reglamento Ómnibus bajo el análisis técnico.
El eje central de las jornadas fue la propuesta de simplificación normativa de la Comisión Europea, conocida como Reglamento Ómnibus. Para ello, Francisco Javier Domínguez Orive, coordinador de Políticas de la Comisión, desglosó los objetivos de esta iniciativa, que busca reducir las cargas administrativas en un 25 % y generar un ahorro estimado de 1.300 millones de euros.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la agilización de la puesta en el mercado de herramientas de bajo riesgo, un avance que AEFA considera necesario para modernizar el catálogo de soluciones disponibles.
No obstante, la implementación de esta norma genera visiones encontradas. Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), Carlos Romero, subdirector general de Sanidad e Higiene Vegetal, señaló las dificultades operativas que plantea el proyecto. También, la preocupación ministerial reside en la suficiencia de recursos para gestionar estas nuevas autorizaciones y en el riesgo de que los silencios positivos puedan comprometer la seguridad del sistema.
Por su parte, el sector de la sanidad vegetal convencional manifestó la importancia de que esta transición no desatienda las herramientas tradicionales mientras se consolidan las alternativas de origen biológico.
La claridad en la definición de bioestimulantes y biocontrol.
En este complejo debate, la intervención de AEFA resultó importante para delimitar las competencias y categorías de los productos. Camino García subrayó que el Reglamento Ómnibus debe servir para clarificar definitivamente la diferenciación entre bioestimulantes y fitosanitarios. Esta precisión es necesario para evitar interpretaciones divergentes entre los Estados miembros y asegurar que los productos se evalúen bajo el rigor del reglamento que realmente les corresponde, ya sea el 1107/2009 o el marco de fertilizantes.
Desde AEFA se defiende que la armonización de definiciones y el refuerzo del papel de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) son pasos en la dirección correcta hacia una zona única europea para el biocontrol. En línea, la seguridad jurídica es el activo más valioso para las empresas que invierten en investigación y desarrollo, permitiendo que la ciencia aplicada se traduzca en herramientas reales para el campo.

La soberanía alimentaria como nueva prioridad europea.
El encuentro de Sevilla también reflejó un cambio de paradigma en la política agraria de la Unión Europea. Las intervenciones del ministro Luis Planas y del consejero andaluz Ramón Fernández-Pacheco coincidieron en elevar la soberanía alimentaria al mismo nivel de prioridad que la sostenibilidad ambiental. Este enfoque integra la viabilidad económica del productor como una pieza indispensable del sistema.
La sanidad vegetal se confirma de este modo como un pilar estratégico para garantizar el suministro de alimentos en un contexto de cambio climático y presión creciente de plagas. Para ello, la incorporación de nuevas técnicas genómicas y la aceleración de los registros de productos de biocontrol responden a esta necesidad de dotar al agricultor de un botiquín de sanidad vegetal completo y eficaz.
Así, en esta edición Symposium de Sanidad Vegetal 2026, la presencia de AEFA subraya el compromiso de la asociación con un modelo de agricultura que equilibra la exigencia regulatoria con la realidad productiva. Sobre todo, porque el rigor técnico y la interlocución directa con las administraciones siguen siendo las herramientas principales para asegurar que el marco normativo europeo acompañe el dinamismo de una industria líder en exportación y tecnología.