La gestión óptima del nitrógeno es una de las bases para la viabilidad económica y medioambiental de las explotaciones agrícolas. Bajo esta premisa, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB) de la Universidad Politécnica de Madrid (España) ha acogido la 17ª Jornada de la Cátedra Fertiberia de Estudios Agroambientales, en esta ocasión bajo el lema Fertilización nitrogenada: retos y estrategias para una agricultura eficiente y sostenible.

Este encuentro ha servido de punto de conexión entre investigadores, administración, tejido industrial y productores, foro en el que la directora general de AEFA, Camino García, ha participado aportando la visión técnica y estratégica del sector de los agronutrientes.

La gestión óptima y minimizar las pérdidas de nitrógeno en el entorno.

Mejorar estos parámetros agronómicos es la vía técnica necesaria para minimizar las pérdidas de nitrógeno en el entorno. Bajo esta premisa, frenar procesos como la lixiviación hacia capas freáticas, la volatilización a la atmósfera o la desnitrificación biológica resulta necesario, sobre todo cuando estas mermas nutricionales se agravan de forma considerable ante los constantes episodios de estrés hídrico y térmico que afrontan los cultivos.

En este contexto, los datos del mercado respaldan esta transición técnica, orientada a herramientas que contribuyen a este fin. El sector de los bioestimulantes agrícolas experimenta crecimientos sostenidos de entre el 12 % y el 14 % anual a nivel global, un indicador claro de la demanda de herramientas de alta precisión.

La integración de soluciones combinadas para mantener un nivel productivo y sostenible.

Para mantener un nivel productivo alto y sostenible, hoy resulta indispensable la integración de soluciones que combinan bioestimulantes, biofertilizantes, inhibidores de la nitrificación y la inoculación de microorganismos específicos en el suelo.

Desde la administración competente se recordó también el papel del reciente Real Decreto sobre nutrición sostenible de los suelos agrarios, una legislación orientada a proteger un recurso edáfico que es estratégico y no sustituible.

En esta misma línea, el avance hacia una fertilización de alta tecnología demuestra que el suelo ha dejado de ser un mero soporte físico para entenderse definitivamente como un ecosistema vivo y complejo. Así, proteger su actividad biológica mediante insumos de alto valor añadido es la base real para asegurar la resiliencia de los cultivos y garantizar la viabilidad técnica y económica del agricultor a largo plazo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies